Las recomendaciones europeas indican que los niños y los adolescentes deben acumular por lo menos 60 minutos de actividad física entre moderada y vigorosa todos los días de la semana. Sin embargo, en España, apenas el 10% cumple esta recomendación. España es uno de los países con mayor tasa de abandono del ejercicio cuando llega la adolescencia. La causa principal es la falta de tiempo por dedicarse a otras tareas como las académicas y sociales. Según la última Encuesta Nacional de Salud el 45% de los adolescentes entre 15 y 24 años realizan nula o escasa actividad física. Y la tasa de obesidad en la población española está aumentando debido principalmente al sedentarismo y a malos hábitos adquiridos principalmente en la adolescencia. En este artículo queremos hablarte de la importancia del deporte en la adolescencia.

Estamos en la era de las comunicaciones y es inevitable que los adolescentes estén conectados con ese mundo. Pero si a las horas que ocupan con el móvil, la tablet o consola, les sumamos las que pasan en la escuela y las que dedican a hacer las tareas escolares en el hogar, el resultado es un estilo de vida excesivamente sedentario. Y eso no es beneficioso para la salud.

Las clases de educación física dentro del entorno escolar no suelen ser suficientes porque aunque el objetivo es cumplir con las recomendaciones diarias de actividad física, son muy pocas horas semanales las que se practican. A esto hay que sumarle otras barreras como la imagen y la preocupación por la apariencia corporal en relación a estereotipos como que las chicas deportistas se consideran como masculinas o las burlas de los compañeros, etc. Por otro lado, en ocasiones es la falta de confianza en sus propias capacidades para la práctica deportiva la que hace que no participen.

Por qué es bueno el deporte en la adolescencia

Si la actividad físico deportiva es buena para la mayoría de personas, más aún lo es en la adolescencia por sus beneficios físicos, psíquicos y sociales ya que potencia el crecimiento y el desarrollo músculo esquelético; reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, cardiopatías e hipertensión arterial; quien practica deporte vive más y mejor que la población general. Además quema calorías, reduce la grasa corporal y ayuda a tener mejor aspecto. El ejercicio es bueno para la mente, no solo por las sensaciones que produce sino también porque mejora el rendimiento intelectual.

Desde el punto de vista social, la práctica de deporte en la adolescencia favorece las relaciones sociales. Y te lleva a una mayor preocupación por una vida sana en cuanto a alimentación, descanso, abstención de tabaco y otras drogas. Desvía conductas como “el botellón” o pasar las noches en la discoteca, hacia el disfrute de la competición y otros planes que surgen cuando practicas deporte.

¿Qué ejercicio practicar?

deporte en la adolescenciaEs importante divertirse. Lo ideal es probar diversos deportes y actividades hasta dar con el que más guste y motive. Si puede ser, elegir deportes en equipo y si es en la naturaleza aún mejor.

Lo ideal es combinar varios deportes como nadar, correr, montar en bicicleta, fútbol, etc. pero si resulta complicado, mejor uno que ninguno. Una opción, es dividir los 60 minutos diarios recomendados en períodos de actividad física más cortos distribuidos a lo largo del día.

Estas recomendaciones deberían de acompañarse de otras de apoyo, como que en la ciudad haya ofertas deportivas y espacios abiertos para la práctica del deporte como carriles bici.

También los centros educativos deberían promover el ejercicio diario en los planes de estudio desde la infancia hasta la adolescencia. Y por supuesto, el profesional de la salud debería ocuparse no solo de diagnosticar y tratar enfermedades, sino que debiera “recetar ejercicio”, en un intento de prevenir y fomentar hábitos de vida saludables.

Además, se deben crear actitudes educacionales que favorezcan la participación y realización de ejercicio físico. Las numerosas razones que pueden limitar el desarrollo de estas actitudes como problemas corporales, deben ser tratados desde bien temprano para poder asegurar la participación de niños y niñas en actividades deportivas de todo tipo.

Se recomienda además, que la educación física y el deporte que se practique en las escuelas favorecezca la promoción de la confianza y el bienestar de cada individuo. Es importante proporcionar a los adolescentes la oportunidad de participar en actividades que les hagan disfrutar cada día.

En casa, las familias influyen de una forma muy importante en la práctica deportiva que realizan los niños, pero esta influencia disminuye con el tiempo por lo que hay que crear hábitos saludables en diferentes aspectos, ejerciendo de modelos a seguir para nuestros hijos e hijas. Si queremos que nuestros hijos hagan deporte en la adolescencia, ¡nosotros debemos ser los primeros en practicarlo!

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