Uno de cada tres jóvenes adultos hoy tiene un tatuaje según datos estadísticos. Si ronda por tu cabeza la idea de unirte a esta tendencia imparable, tal vez te preguntes cuáles son los riesgos de los tatuajes. Cuando nos hacemos un tattoo, aparentemente la tinta permanece ahí, inalterable. Pero la realidad es otra. Nuevas investigaciones en este campo demuestran que la tinta de los tatuajes no solo queda retenida en el tejido cutáneo, sino que se expande y afecta al sistema inmune.

Los pigmentos que dan el color a los tatuajes viajan a través de la sangre y los fluidos linfáticos hasta los ganglios regionales. Una vez allí, quedan acumulados, tiñéndolos del mismo color que el tatuaje. Cuanto mayor sea la superficie tatuada, más cantidad de partículas pigmentadas quedarán en los ganglios linfáticos. Es importante recordar que estos cumplen fundamentales funciones de defensa para nuestro organismo.

Científicos franceses y alemanes han demostrado ese hecho en un estudio sobre los riesgos de los tatuajes, en el que también se concluye que los pigmentos viajan hasta los ganglios en forma de nanopartículas, y no en forma de micropartículas, que es el tamaño en el que se inyectan en la piel. Esto implica que todavía no se sepa el comportamiento exacto que pueden llegar a tener las nanopartículas de los pigmentos que se instalan en los nódulos linfáticos cercanos (estos son la parte de los ganglios que actúa como barrera contra las infecciones). Este estudio también afirma que los pigmentos pueden viajan a otras zonas del organismo más alejadas.

Las tintas que habitualmente se utilizan para hacer los tatuajes contienen pigmentos orgánicos, además de otros elementos conservantes y contaminantes. Entre los componentes tóxicos se encuentran metales pesados como el níquel, el cromo, el manganeso o el cobalto.

¿Cómo afectan los colores de los tatuajes a nuestro organismo?

El color que más se utiliza en la industria de los tatuajes es el negro, que contiene carbón vegetal y compuestos de hidrocarburos policíclicos aromáticos y benzopireno, ligados a procesos cancerígenos.

Otro de los pigmentos más utilizados es el dióxido de titanio, que aporta el color blanquecino con el que se consiguen efectos de brillo y sombra en las ilustraciones. Este componente, utilizado también en alimentación, protectores solares y pinturas, produce también retrasos en la cicatrización e inflamación de la piel.

Las inflamaciones pueden producirse en la piel incluso años después de haberse llevado a cabo el dibujo, algo que generalmente se asocia a la tinta de color rojo, que contiene pigmentos orgánicos como laca roja, y que una vez introducidos en la dermis se comportan como cuerpos extraños.

Con independencia del color inyectado, los autores de esta investigación concluyen que cualquiera de los pigmentos produce una alteración en las proteínas de la membrana de las células y también que la tinta diseminada y posteriormente acumulada en los ganglios linfáticos puede interferir con las técnicas utilizadas para el diagnóstico del cáncer, dificultando el mismo.

¿Conviene borrarlos para evitar los riesgos de los tatuajes?

El borrado de tatuajes mediante técnicas de láser no evita los riesgos de los tatuajes, sino que podría ser más perjudicial, ya que el láser rompe las partículas grandes de pigmento, provocando una alteración química en dichas partículas y transformándolas en fragmentos más pequeños que empezarán a viajar por el cuerpo.

Para llevar a cabo esta investigación se estudiaron tejidos linfáticos post mortem, analizados con potentes microscopios. Los cuerpos que presentaban tatuajes tenían restos de estos compuestos químicos diseminados en los ganglios cercanos. Todas las conclusiones de este estudio se han publicado en Scientific Reports, un anexo a la revista Nature, poniendo de manifiesto la necesidad de controlar la composición química de la tinta empleada en los tatuajes.

¿Y en qué casos no debo tatuarme?

Asimismo, conviene tener en cuenta que hay ciertas personas que no deben tatuarse en ningún caso:

  • mujeres embarazadas
  • personas con dermatosis infecciosas activas –verrugas víricas, herpes, infecciones bacterianas– porque se pueden extender
  • pacientes con problemas de coagulación, ya que pueden tener una complicación de sangrado
  • personas que hayan estado tomando retinoides orales, muy empleados contra el acné, tendrán que esperar seis meses o un año antes de hacerse un tatuaje porque puede sufrir una reacción cutánea
  • menores de edad deberán ir acompañados siempre de un familiar adulto, siendo necesaria una autorización escrita del padre, madre o tutor/a legal
  • Si tienes cualquier duda o estás pensando en hacerte un tatuaje, puedes consultarlo con tu especialista en dermatología. Recuerda que el seguro médico de IMQ te da acceso a todas las especialidades médicas, dermatología incluida, con un amplio cuadro de dermatólogos/as para que puedas elegir.

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