¿Usas tu móvil a todas horas? ¿Se ha convertido en un apéndice de ti mismo sin el que ya no puedes vivir? ¿Y de noche? Casi seguro que antes de acostarte e incluso después de haberlo hecho tu móvil o tu tablet siguen siendo compañeros inseparables al acabar la jornada. Piénsalo dos veces. Daña tu salud.

Está demostrado que la exposición a la luz artificial y, muy especialmente, a las pantallas azules de nuestros terminales provoca interrupciones en los ritmos circadianos, es decir, en ese reloj biológico que todos llevamos dentro permitiendo que el organismo siga un ciclo regular de sueño y vigilia cada 24 horas y que se encarga de sincronizar funciones tan importantes como la temperatura corporal, la reparación celular o la actividad del sistema inmunológico.

Móvil y descanso

Nuestro cerebro asocia la luz con actividad y una exposición a la misma por la noche, por ejemplo la de tu móvil, aunque sea reducida, se relaciona no solo con un peor descanso posterior, sino también con enfermedades graves.

Esto se debe a que la pantallas de LCD de smartphones y tablets, los ordenadores, las luces LED y algunos tipos de bombillas fluorescentes generan el mismo espectro de luz, las ondas azules, que la luz solar y una breve exposición a la misma puede engañar a nuestro cuerpo en plena noche para que el sistema se comporte como si fuera de día.

Del mismo modo, en el centro de la retina se encuentra la mácula, un tejido sensible a la luz cuyas células carecen de capacidad para regenerarse. Pasar mucho tiempo delante de las pantallas de nuestros compañeros móviles acelera la desaparición de esas células pudiendo aparecer visión borrosa, fatiga y estrés visual, ojos rojos, secos, cansados, dolores de cabeza…. El ojo humano no está preparado para ver a distancias cortas durante mucho tiempo y mucho menos si se trata de un dispositivo que emite luz. Conviene tener en cuenta que el 85% de la información que recibimos se hace a través de la vista y que solo tenemos dos ojos para toda la vida. ¿Eres consciente?

Es probable, además, que, si no ahora más adelante, sufras de insomnio. Si normalmente se nos empiezan a cerrar los ojos a las 11 de la noche, permanecer expuestos a la luz azul puede hacer que nos resulte imposible conciliar el sueño hasta pasadas las 2 de la madrugada.

Estamos sincronizados para que la melatonina se active con la oscuridad y si no facilitamos este proceso, más aún si ese comportamiento es persistente, enfermaremos. No dormir adecuadamente o las horas necesarias se asocia, de hecho, a obesidad, diabetes, problemas cardiovasculares, de memoria, accidentalidad al conducir, falta de rendimiento, estrés y ansiedad, hipertensión, apnea del sueño, infarto, ictus o cáncer.

Móvil y ondas electromagnéticas

¿Duermes además con el móvil a tu lado, en la mesilla o incluso debajo de la almohada? Si eres de las numerosísimas personas que lo hacen habitualmente debes saber que los teléfonos están continuamente radiando ondas electromagnéticas a su entorno, no sólo cuando se están utilizando, y que esas radiaciones además de impedirte conciliar el sueño, pueden hacer que te despiertes varias veces por la noche o que tengas incluso pesadillas.

En definitiva, de noche no uses el teléfono, apágalo si es posible y mantenlo a más de un metro de distancia de tu cuerpo. Deja que él descanse un poco para que tú también puedas conseguirlo.  Tu salud te lo agradecerá.

¿Quieres saber más sobre el efecto de las nuevas tecnologías en la salud?

http://canalsalud.imq.es/jugando-a-vivir-con-las-nuevas-tecnologias/

 

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