La revista Human Reproduction Update ha publicado recientemente un estudio que muestra que la concentración de espermatozoides se ha reducido más de un 50 por ciento en hombres occidentales, tras analizar muestras de los últimos cuarenta años. Estos resultados muestran un importante descenso de la fertilidad masculina debido a su baja calidad seminal, con un mayor riesgo de hospitalización y muerte.

¿Está la fertilidad masculina en horas bajas? El proyecto muestra que se ha producido una disminución significativa del 52,4 por ciento en la concentración espermática, así como un descenso del 59,3 por ciento en el recuento total, donde se incluyen hombres de América del Norte, Europa, Australia y Nueva Zelanda que no fueron seleccionados por su estatus de fertilidad.

Sin embargo, no se observó esta reducción en América del Sur, Asia y África, donde la cantidad de estudios ha sido menor. Todo ello se ha realizado mediante un cribaje de 7.500 estudios y la realización de un análisis de meta-regresión en 185 estudios.

Se demuestra así, por primera vez, que la disminución de la fertilidad masculina es fuerte y continuada. El hecho de que este descenso se evidencie en los países occidentales sugiere que los químicos comercializados en dichos países pueden jugar un papel importante en esta tendencia.

Infertilidad masculina: ¿qué es y a qué se debe?

La infertilidad masculina es la incapacidad de causar un embarazo y con frecuencia se debe a un bajo recuento de espermatozoides. En estos casos, el análisis seminal detecta un bajo recuento de espermatozoides, esperma que no se mueve o no es lo suficientemente rápido (y muere antes de alcanzar el óvulo), esperma que no está formado correctamente o líquido seminal que es muy denso (los espermatozoides no se pueden mover con facilidad).

La edad es un factor importante en estos casos y es que el reloj biológico de los hombres también corre. Si bien es cierto que la fertilidad masculina es más duradera que en el caso de las mujeres, la calidad del semen desciende en torno a los 30 años. Diversos estudios recientes demuestran que el rango de edad más adecuado (o fértil) para que los hombres tengan hijos es prácticamente el mismo que para las mujeres.

A partir de los 35 años de edad, la fertilidad masculina disminuye entre un 21 y un 23% cada año, como consecuencia de la caída de la calidad del semen. Así lo asegura una investigación realizada por científicos del Hospital de Cruces junto con el Instituto de Física de la Universidad de Cantabria y difundido en 2011.

En cualquier caso, los datos acerca de la calidad del semen en España no son alentadores: el 57,8% de los jóvenes posee un semen cuya calidad está por debajo de lo que la Organización Mundial de la Salud señala como normal según el ‘Estudio Nacional del Semen en Jóvenes‘, del Institut Marquès, de Barcelona.

La edad no es, por supuesto, el único factor que determina la infertilidad masculina. Se trata, más bien, de una variable que agrava otros problemas, bien heredados a través de la genética, bien relacionados con el estilo de vida (mala alimentación, consumo de tabaco y alcohol, obesidad o estrés, entre otros).

¿Qué factores influyen en la fertilidad masculina?

Los factores que influyen en la fertilidad masculina son variados. A continuación os contamos algunos de los riesgos de infertilidad o de descenso de la calidad del esperma en el hombre:

  • Haber recibido quimioterapia o radioterapia para el tratamiento del cáncer.
  • La exposición a toxinas ambientales (plomo, pesticidas…)
  • Alteraciones hormonales provocadas por enfermedades del sistema endocrino.
  • La obesidad en el hombre también dificulta la fertilidad. Una mala alimentación, una dieta poco equilibrada, están relacionados con una menor producción de espermatozoides.
  • Un consumo excesivo de alcohol también se relaciona con menor fertilidad. A igual que el consumo de marihuana y de otras drogas como el tabaco.
  • Lesiones en el escroto y en los testículos, obstrucción de conductos o tener un testículo que no desciende.
  • Consumo de ciertos fármacos (cimetidina, espironolactona, nitrofurantoina…) puede implicar infertilidad. Existen numerosas medicaciones que pueden tener un efecto tóxico para la producción de espermatozoides (espermatogénesis).
  • Situaciones traumáticas y de estrés también pueden alterar la calidad de los espermatozoides
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    ¿Fertilidad masculina en crisis? Cae un 50% en Occidente
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