Es curioso comprobar como todo el mundo tiene más o menos claro que es el VIH pero cómo la mayoría se pierde con el VPH.

¡¿VPH?!.

Sí, VPH, Virus del Papiloma Humano.

Ahhhhhhhhhhhhhhhh!.

¿Sabes qué es?

Bueno, más o menos….

Es la infección de transmisión sexual más común, de hecho, un 80% de mujeres y hombres sexualmente activos la padecerán a lo largo de su vida. Además, tiene el doble de incidencia entre los 24 y los 35 años que en edades superiores.

Por lo general, el VPH es inofensivo y desaparece espontáneamente, pero algunos tipos se relacionan con los cánceres de cérvix y con el 40% de los tumores de vulva, vagina, pene, ano y faringe. Sí, estás leyendo bien.

La última novedad en torno a esta infección es que se acaba de presentar una nueva vacuna que actúa en otros tipos de cáncer como el de vulva, vagina o pene por lo que provoca una protección mayor. Además, ya está disponible en farmacias a un precio de 120 euros por dosis, un precio que podría ser muy inferior si se incluyera en el calendario vacunal.

Las vacunas son el mejor método de prevención, por lo que se hace necesario aumentar la población a vacunar, es decir, que se vacunen también niños y varones y que se amplíe la edad de vacunación en mujeres.

Conociendo al enemigo

Tener o haber tenido muchas parejas sexuales, iniciar la vida sexual activa con menos de 16 años, convivir con una pareja que ha mantenido numerosos contactos sexuales… son algunos de los factores de riesgo del virus de papiloma humano.

Existen más de 100 tipos de virus del papiloma humano (VPH). Alrededor de 40 tipos pueden infectar el área genital, así como la boca y la garganta. Estos tipos de VPH se propagan durante el contacto sexual.

Las infecciones genitales por VPH son muy comunes. De hecho, casi todas las personas sexualmente activas se contagian en algún momento de su vida. La mayoría de las personas con VPH no tienen síntomas y sienten que gozan de buena salud, de modo que es posible que no sepan que están infectadas.

¿Cómo se contagia en VPH?

Se contagia cuando tienes sexo con alguien que lo tiene. El VPH puede propagarse incluso sin que haya eyaculación y sin que el pene penetre en la vagina, el ano o la boca.

Si bien los condones o barreras de látex bucales no ofrecen protección, ayudan a disminuir la probabilidad de contagiarse el VPH.

La infección por VPH no tiene cura, pero por lo general el cáncer tarda varios años en aparecer, lo que permite detectar y tratar las células anormales del cuello uterino antes de que se conviertan en células cancerosas. La gran mayoría de las infecciones por VPH son temporarias y no son graves, de modo que no dediques mucha energía a preocuparte por si tienes o no VPH. Simplemente asegúrate de no dejar de hacerte tus chequeos de salud periódicos, que deben incluir pruebas del VPH.

Prevención ante el VPH

Evitar la promiscuidad sexual así como las duchas vaginales porque destruyen la flora de la vagina. Utilizar preservativos durante las relaciones.  Alimentarse correctamente y someterse a revisiones periódicas son las pautas más seguras para evitar contraerlo.

El consumo de tabaco, una dieta baja en antioxidantes, ácido fólico y vitamina C también son factores que tienen incidencia.

La prueba de cribado para comprobar si se tiene la enfermedad se puede hacer a partir de los 25 años, salvo en situaciones especiales como presentar un estado de inmunodepresión. La lenta evolución de la enfermedad y la facilidad de diagnóstico permiten tener tiempo y herramientas para detectarla y erradicarla. Las pruebas periódicas y un seguimiento médico cuidadoso, con tratamiento si es necesario, pueden ayudar a asegurar que los cambios precancerosos en el cuello uterino no se conviertan en un cáncer cervical que pueda ser mortal.

Por suerte, actualmente, los controles médicos de las mujeres incluyen la prueba de Papanicolaou o la prueba del VPH según corresponda. La frecuencia con que debes hacerte las pruebas depende de tu edad, tu historia clínica y los resultados de tu última prueba.

Vacunas

A día de hoy, no se puede curar el virus del papiloma humano. Sin embargo, la mayoría de las infecciones desaparecen por sí mismas con la ayuda del sistema inmunitario en uno (70%) o dos años (90%). Lo que sí se trata son los síntomas (verrugas) y también las lesiones que pueden evolucionar.

Además, es un gran alivio saber que las vacunas te protegerán contra algunos tipos de VPH que pueden causar problemas.

Pero ojo, si ya tienes una infección por VPH no podrás tratarla poniéndote la vacuna.

Nueva vacuna para el VPH
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