¿Buscas una experiencia enriquecedora? ¿Te apetece hacer un viaje realmente especial? ¿Quieres redescubrirte en un entorno diferente? Piensa en ese destino que te ronda por la cabeza desde hace tiempo, prepara tu maleta y no te preocupes por la compañía, porque en esta ocasión el viaje lo vas a protagonizar tú.

Normalmente, la idea de viajar solo o sola, va asociada a un perfil aventurero que nos da vértigo y genera incertidumbre. A menudo, las personas que viajan en solitario lo hacen porque no tienen pareja o no han podido coincidir en fechas con la pareja, la familia o con ningún grupo de amigos. Pero lo cierto es que cada vez más gente, sobre todo jóvenes, se animan a organizar un viaje por su cuenta porque es lo que les pide el cuerpo… y la mente.

Viajar solo o sola puede convertirse en una de las experiencias más especiales y que más van a cambiarte como persona. Aquí van algunas razones que te animarán a preparar tu plan para viajar en solitario. Dicen que, quien lo prueba una vez, ¡repite!

Pon fecha y elige el destino que más te apetece

Organiza tu calendario vacacional a tu gusto, porque la fecha del viaje la pondrás tú sin depender de las vacaciones de otras personas. Además, si tu trabajo te lo permite, quizás puedas elegir una fecha fuera de temporada alta, evitando así las masificaciones de turistas y ahorrando. ¿El destino? lo eliges tú. Haz tu lista top de viajes deseados y apuesta por uno. Nadie te podrá recriminar ninguna decisión equivocada porque no hay margen de error, es tu viaje, a tu medida.

Deja atrás tus problemas desde el primer minuto

Está claro que los viajes son una válvula de escape contra el estrés y la rutina. Desde el principio del viaje cambiarás el chip, y además, durante todo el transcurso nadie te recordará ninguno de los temas que últimamente te hayan podido originar problemas, bien sean personales, familiares, laborales o de cualquier índole.

Conócete más

Sin duda, una de las grandes aportaciones de esta experiencia será que te va a permitir descubrir facetas de ti que incluso hasta el momento desconocías. Además de potenciar el autoconocimiento, tendrás la oportunidad de potenciar tu capacidad para desenvolverte mejor ante cualquier circunstancia.

Gana en seguridad

Viajar en solitario te ayudará a superar tus miedos, porque no tendrás más remedio que enfrentarte a ellos y a situaciones que en otras circunstancias esquivarías, como la falta de compañía, tomar decisiones sobre si elegir un medio de transporte u otro, lanzarte a practicar otros idiomas… No solo comprobarás que afrontarlo es más fácil de lo que imaginabas, sino que descubrirás tu verdadero potencial para hacer cualquier cosa que te propongas. El hecho de superarlo transformará tus debilidades en fortalezas y te proporcionará buenas dosis de autoestima.

Refuerza tu faceta sociable

Viajar solo o sola te hace más sociable porque te permite conocer mucha gente, tanta como quieras. Una buena oportunidad para desarrollar tus habilidades comunicativas, conocer personas interesantes o personas que también viajan solas con las que podrás empatizar, intercambiar impresiones y compartir momentos. Viajar sin nadie más te ayudará a conocer las experiencias de otras personas y te aportará conocimiento e información para sacarle el máximo partido a tu viaje. Incluso quizás puedas tomar nota de tus próximos destinos. ¿Y si descubres nuevas amistades?

Viajar en solitario, bienvenido silencio

En el día a día resulta difícil encontrar tantos momentos de silencio como para aprender a disfrutar de ellos. Con este tipo de viajes, además de vencer la dependencia emocional, podrás descubrir una agradable paz interior y una absoluta sensación de anonimato.

Tú administras todo tu tiempo

Desde que te levantes hasta que te acuestes, los tiempos los vas a marcar tú, porque viajar solo/a te permite disponer de todo el tiempo a tu antojo. Puedes pegarte un buen madrugón o aprovechar para descansar un poco más y reponer fuerzas. Puedes darle forma a tus itinerarios dedicándole a cada visita el tiempo que te apetezca. Podrás preguntar las direcciones sin prisas, cogerte una bici o improvisar cambios sobre la marcha. No tienes que depender de nadie, tienes total libertad para organizar tus horarios y dar rienda suelta a tus caprichos.

Una inmersión 100% real

Viajar solo o sola es la clave para inmiscuirte de lleno en otro entorno. Pocas cosas te recordarán los más y los menos de tu vida cotidiana, lo que te permitirá integrarte más fácilmente y conocer otras culturas con mayor intensidad, apreciando más cada momento, con menos distracciones.

Si te animas a poner rumbo a esta placentera experiencia y quieres viajar con todas las garantías para tener tu salud a cubierto ante cualquier urgencia, recuerda que tienes la opción de contratar un seguro de asistencia en viaje por un precio asequible.

Ventajas de viajar en solitario
Valora este artículo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here