En estos momentos se está trabajando en el diseño de nuevos medicamentos efectivos que proporcionen una medicina personalizada para las personas con VIH.

Durante los últimos años los investigadores se han planteado qué ocurre para que los fármacos no sean efectivos. El objetivo ahora es identificar en qué zonas del virus se dan mutaciones ya que la enfermedad que ha pasado de ser mortal a crónica, agrava o precipita otras dolencias, con lo que se hace necesario un cambio de estrategia en la atención sanitaria.

Ojo, porque esta enfermedad que asociamos con los años 90 y de la que ya apenas se habla sigue teniendo mucho peso en nuestra sociedad. De hecho, según los últimos datos, cada día se producen más de 10 infecciones de VIH en España.

Según un estudio realizado en EE UU, entre 2002 y 2007, la expectativa de vida de una persona de 20 años diagnosticada con VIH ha pasado de los 56 a los 71 años. Siete años menos que los de una persona sana.

Además, varias investigaciones han concluido que la infección acelera el envejecimiento y la aparición de otras dolencias relacionadas con la edad, como hipertensión arterial, infarto y angina de pecho. También se observa que enfermedades no infecciosas, como diabetes, osteoporosis o fallos renales, suelen presentarse antes.

Efectos secundarios de los antirretrovirales

Desgraciadamente, aún hoy, 30 años después de su introducción, la terapia con antirretrovirales no es completamente inofensiva. La toxicidad de los medicamentos ha bajado muchísimo respecto a la de los iniciales pero todavía arrastran ciertos problemas. Los efectos secundarios más frecuentes son el deterioro de los riñones, la pérdida de densidad mineral ósea (osteoporosis) y el aumento del riesgo de infarto.

También hay problemas derivados de la interacción entre los antirretrovirales y otros medicamentos ya que puede aumentar o disminuir la eficacia y los efectos tóxicos de unos u otros.

Los laboratorios trabajan incluso en el desarrollo de una pastilla que evite el contagio en personas sanas pero aún queda un largo camino por recorrer.

Prevención

La prevención es un punto a mejorar. En España hay cierto abandono de las infecciones de transmisión sexual. Se hace necesario hacer más chequeos para diagnosticar tanto el VIH como otras infecciones de trasmisión sexual sin síntomas.

No hay una única vía de prevención, sino que se debe abordar la información, el diagnóstico precoz y el tratamiento.

Datos del VIH a tener en cuenta

Según el informe Vivir y envejecer con el VIH: desafíos ante la gestión del VIH en España, elaborado por The Economist Intelligence Unit, en España viven entre 130.000 y 160.000 personas con VIH, pero más del 20% no lo sabe. El número de diagnosticados no llega a los 116.000.

Solo en 2015 se notificaron 3.428 nuevos casos, según cifras oficiales. Uno de los grandes problemas es que el diagnóstico tardío es alto, lo que dificulta el control de la enfermedad y su propagación.

Por grupos de población, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres representan más del 50% de las nuevas infecciones, mientras que la transmisión heterosexual supone el 25%, siendo mucho menor el de consumidores de drogas.

La edad media de los pacientes recién diagnosticados en España es de 36 años, aunque la de infección está en los 33.

 

VIH, vivir más, envejecer peor
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